ANÁLISIS de los criterios de evaluación de los filtros solares

Introducción

No todos los filtros UV presentan el mismo perfil de seguridad, las mismas características de absorción sistémica, el mismo impacto medioambiental ni los mismos datos relacionados con el sistema endocrino.

Esta clasificación no pretende sugerir que un filtro UV autorizado sea «ilegal» o necesariamente peligroso. Más bien, su objetivo es clasificar los filtros según criterios de formulación más estrictos:

  • Baja absorción sistémica

  • Escaso impacto medioambiental

  • Ausencia de señales relevantes de alteración endocrina

  • Mayor compatibilidad con un enfoque consciente y prudente en la formulación de productos cosméticos

La evaluación se basa en tres criterios principales:

1. Absorción sistémica

Si el filtro UV penetra en la piel y puede detectarse en la sangre, la orina, la leche materna u otros fluidos biológicos.

2. Impacto medioambiental

Persistencia, bioacumulación, toxicidad acuática y presencia en masas de agua, sedimentos o fauna silvestre.

3. Alteración endocrina

Datos procedentes de estudios in vitro, estudios con animales, organismos acuáticos o estudios observacionales en humanos.

Esta es mi clasificación:                            

Análisis ingrediente por ingrediente

1. 4-MBC — 4-metilbencilideno-canfora

Puntuación: 2/10

El 4-MBC es uno de los filtros UV tradicionales más controvertidos. La principal preocupación que suscita no es solo su absorción sistémica, sino también los indicios que apuntan a una actividad endocrina. Se ha estudiado su potencial estrogénico y sus posibles efectos sobre los sistemas hormonales, especialmente en modelos experimentales.

Por este motivo, aunque históricamente se ha utilizado en los protectores solares, ya no encaja en una filosofía de formulación moderna y basada en el principio de precaución, centrada en minimizar los riesgos para el sistema endocrino.

Conclusión: filtro obsoleto, controvertido y no recomendado.

2. Oxibenzona (BP-3) — Benzofenona-3

Puntuación: 2/10

La oxibenzona es uno de los filtros UV más problemáticos que existen en la actualidad. Se ha demostrado claramente que se absorbe por vía sistémica, y se ha detectado la presencia de esta sustancia en la sangre, la orina y la leche materna.

Los estudios de absorción realizados por la FDA y la JAMA demostraron que varios filtros UV tradicionales, entre ellos la oxibenzona, alcanzaban concentraciones plasmáticas cuantificables tras la aplicación del protector solar en condiciones de uso máximo.

Desde el punto de vista medioambiental, la oxibenzona se detecta con frecuencia en el agua, los sedimentos y los organismos acuáticos. También se ha estudiado su potencial bioacumulativo y sus posibles efectos en los ecosistemas marinos.

En lo que respecta a la alteración endocrina, diversos estudios han señalado efectos estrogénicos, antiandrogénicos, relacionados con la tiroides y sobre la función reproductiva.

Conclusión: filtro que suscita gran preocupación. Debe evitarse en una formulación rigurosa.

3. Octinoxato (OMC/EHMC) — Metoxicinamato de etilhexilo

Puntuación: 2/10

El octinoxato es uno de los filtros UV sobre los que existe un mayor número de pruebas que apuntan a posibles riesgos relacionados con el sistema endocrino.

Se ha demostrado la absorción sistémica, lo cual también quedó documentado en los estudios de absorción realizados por la FDA y la JAMA.

Desde el punto de vista medioambiental, se ha detectado en los sistemas acuáticos y se asocia a toxicidad acuática y a preocupaciones relativas a los organismos marinos.

Varios estudios señalan hallazgos recurrentes relacionados con alteraciones en las hormonas sexuales, la función reproductiva y las vías relacionadas con la tiroides en modelos experimentales y organismos acuáticos.

Se han observado efectos sobre la reproducción, alteraciones hormonales y repercusiones en el desarrollo gonadal en peces y otras especies acuáticas.

Conclusión: Un filtro que yo evitaría, sobre todo en productos destinados a niños, de uso frecuente o que sigan una filosofía de bajo impacto medioambiental.

4. Homosalato

Puntuación: 3/10

Se ha demostrado que el homosalato se absorbe a nivel sistémico y se incluyó en los estudios de absorción de la FDA y la JAMA.

Su principal efecto está relacionado con el sistema endocrino. La literatura científica describe una actividad estrogénica, antiandrogénica y, posiblemente, disruptora del sistema tiroideo en modelos experimentales.

Su naturaleza lipofílica también favorece su presencia en el medio ambiente y su posible acumulación en los compartimentos biológicos.

En los últimos años ha sido objeto de un mayor escrutinio regulatorio debido a las preocupaciones sobre el margen de seguridad y a los posibles efectos hormonales.

Conclusión: Aunque sigue siendo muy utilizado, no sería un filtro prioritario en una formulación moderna. Existen alternativas mejores.

5. Octocrileno

Puntuación: 4/10

El octocrileno presenta una absorción sistémica moderada y puede permanecer en el organismo durante más tiempo que otros filtros UV.

Su principal preocupación es de carácter medioambiental. Es una sustancia persistente y bioacumulativa, y se detecta con frecuencia en el agua, los sedimentos y los organismos acuáticos.

Las pruebas sobre efectos endocrinos son menos sólidas que las relacionadas con el octinoxato o la oxibenzona, pero no pueden considerarse inexistentes.

Algunos estudios observacionales han analizado las asociaciones con parámetros reproductivos, aunque los datos en humanos siguen siendo insuficientes para establecer una relación causal.

Conclusión: No se encuentra entre los filtros más preocupantes desde el punto de vista de la toxicología humana, pero resulta poco recomendable desde el punto de vista medioambiental.

6. Avobenzona — Butilmetoxidibenzoilmetano

Puntuación: 6/10

La avobenzona es un filtro UVA clásico. Su absorción sistémica es cuantificable, pero en general se considera menos preocupante que la de la oxibenzona, el homosalato o el octinoxato.

Su principal inconveniente técnico es la fotoinstabilidad, lo que requiere una estabilización adecuada en la formulación.

En cuanto a la alteración endocrina, las revisiones disponibles describen indicios experimentales limitados, entre los que se incluyen efectos antiandrogénicos y posibles efectos relacionados con la tiroides, aunque la evidencia es considerablemente más débil que en el caso del octinoxato o el homosalato.

Conclusión: No es la solución ideal, pero resulta un filtro intermedio aceptable cuando es necesario y se estabiliza adecuadamente.

7. Ensulizol (PBSA) — Ácido fenilbencimidazol sulfónico

Puntuación: 6/10

El ensulizol presenta un perfil de seguridad relativamente tranquilizador en humanos en lo que respecta a la absorción sistémica. Es soluble en agua y presenta una baja penetración cutánea.

Su principal preocupación se centra en la ecotoxicología más que en la toxicología humana.

Un estudio sobre el ciclo de vida del pez cebra reveló alteraciones en el sistema reproductivo endocrino, una reducción en la producción de óvulos, una disminución de las tasas de fertilización y efectos transgeneracionales.

Los investigadores también informaron de interacciones con los receptores de estrógeno del pez cebra, lo que sugiere un comportamiento xenoestrogénico en ese modelo acuático.

Esto no constituye una prueba de alteración endocrina en los seres humanos.

La distinción es importante: la preocupación es principalmente de carácter ecotoxicológico, más que de toxicología humana.

Conclusión: No supone un gran riesgo para las personas, pero siguen existiendo dudas en cuanto al impacto medioambiental. Se trata de un filtro intermedio que podría utilizarse en caso necesario, pero que no estaría entre mis primeras opciones.

8. Octisalato — Salicilato de etilhexilo

Puntuación: 7/10

El octisalato presenta una absorción sistémica baja, aunque cuantificable, y se incluyó en los estudios de absorción de la FDA y la JAMA.

Su perfil medioambiental es, en general, mejor que el del octocrileno.

Es importante no confundir la «toxicidad acuática crónica» con la «persistencia y la bioacumulación». Aunque el octisalato puede clasificarse como tóxico para los organismos acuáticos, las evaluaciones actuales no lo consideran, por lo general, ni persistente ni bioacumulativo.

Las pruebas endocrinas siguen siendo escasas o insuficientes.

Conclusión: Aceptable, aunque con precaución. No es perfecto, pero es claramente preferible a la oxibenzona, el octinoxato, el homosalato o el octocrileno.

9. Dióxido de titanio (nanopartículas)

Puntuación: 7/10

El dióxido de titanio es un filtro UV mineral cuya absorción sistémica es insignificante cuando se aplica sobre la piel intacta.

No se considera un disruptor endocrino.

La principal consideración se refiere a la forma nanométrica. Las nanopartículas pueden interactuar en mayor medida con el medio ambiente, sobre todo si no están debidamente recubiertas.

El dióxido de titanio también puede presentar actividad fotocatalítica si no se trata adecuadamente, lo que podría generar radicales libres al exponerse a la radiación ultravioleta.

Conclusión: Son beneficiosas desde el punto de vista sistémico y endocrino, aunque las formas nanométricas requieren una evaluación minuciosa del tamaño de las partículas, la tecnología de recubrimiento y el uso previsto. Deben evitarse los formatos inhalables.

10. Óxido de zinc (nanopartículas)

Puntuación: 7/10

El óxido de zinc presenta una absorción sistémica muy baja a través de la piel intacta y no se considera un disruptor endocrino.

La principal preocupación se refiere al impacto medioambiental cuando se utiliza en forma de nanopartículas o en formas capaces de liberar iones de zinc.

Dependiendo de la concentración, la solubilidad y el recubrimiento, el zinc puede resultar tóxico para los organismos acuáticos.

Conclusión: Un buen filtro UV mineral, aunque son preferibles las versiones con recubrimiento no nano.

11. Mexoryl SX (ecamsule)

Puntuación: 8/10

El Mexoryl SX es un moderno filtro UVA soluble en agua cuyo perfil ha mejorado considerablemente en comparación con muchos filtros tradicionales.

Aunque su absorción puede ser de baja a moderada, no se considera uno de los filtros UV más preocupantes en lo que respecta a los efectos sobre el sistema endocrino.

Además, no plantea los problemas medioambientales que suelen asociarse a la oxibenzona, el octinoxato o el octocrileno.

Conclusión: Un filtro muy aceptable que puede contribuir positivamente a una fórmula de protector solar bien diseñada.

12. Uvinul T150 — Etilhexil triazona

Puntuación: 9,5/10

El Uvinul T150 es uno de los filtros UVB modernos más interesantes.

Su gran estructura molecular contribuye a una absorción sistémica extremadamente baja, y no figura entre las sustancias prioritarias que suscitan preocupación por su potencial de alteración endocrina.

Su perfil medioambiental es más favorable que el de los filtros UV tradicionales, mientras que su eficacia frente a los rayos UVB es excepcionalmente alta.

Conclusión: Una opción excelente y muy acorde con los principios actuales de formulación.

13. Uvinul A Plus (DHHB)

Puntuación: 9/10

Uvinul A Plus es un filtro UVA moderno y fotoestable con baja absorción sistémica.

No se han identificado señales relevantes de alteración endocrina comparables a las de la oxibenzona, el octinoxato o el homosalato.

Actualmente, la atención se centra principalmente en las impurezas de fabricación, más que en la propia molécula del filtro UV.

Conclusión: Es una opción muy buena siempre que se adquiera a fabricantes que cuenten con un control adecuado de las impurezas.

14. Tinosorb S (BEMT)

Puntuación: 10/10

Tinosorb S es uno de los mejores filtros UV modernos que existen.

Ofrece una protección de amplio espectro, una excelente fotoestabilidad, una absorción sistémica muy baja y no presenta indicios relevantes de alteración endocrina.

Su estructura grande y lipofílica limita considerablemente su penetración en la piel.

Conclusión: Uno de los mejores filtros UV que hay actualmente en el mercado.

15. Tinosorb M (MBBT)

Puntuación: 10/10

Tinosorb M es un filtro UV híbrido que actúa mediante mecanismos tanto de absorción como de dispersión y reflexión.

La absorción sistémica es prácticamente insignificante.

El SCCS concluyó que, en conjunto, los datos disponibles indican que la absorción es extremadamente baja tanto a través de la piel intacta como de la dañada.

Conclusión: Una opción excelente y muy compatible con una filosofía de formulación de baja absorción sistémica.

16. Dióxido de titanio (no nano, recubierto)

Puntuación: 9/10

El dióxido de titanio sin recubrimiento nano mejora considerablemente las formas nano sin tratar.

La estructura no nanométrica mitiga las preocupaciones relativas al comportamiento de las nanopartículas, mientras que los recubrimientos reducen la fotocatalisis y la generación de radicales libres.

La absorción sistémica a través de la piel intacta es prácticamente inexistente.

Conclusión: Es un filtro mineral excelente siempre que esté debidamente recubierto y no se utilice en formatos inhalables.

17. Óxido de zinc (no nano, recubierto)

Puntuación: 9/10

El óxido de zinc sin recubrimiento nano es una de las mejores opciones de filtros UV minerales que existen.

La forma no nanométrica reduce los riesgos medioambientales asociados a las nanopartículas, mientras que los recubrimientos reducen la liberación de iones de zinc y la fotorreactividad.

No se han identificado pruebas relevantes de efectos disruptores endocrinos.

Conclusión: Una opción excelente, especialmente para pieles sensibles, productos infantiles y formulaciones que priorizan una absorción sistémica mínima.

Lista positiva: filtros UV recomendados

  1. Tinosorb S (BEMT)

  2. Tinosorb M (MBBT)

  3. Uvinul T150 (etilhexil triazona)

  4. Uvinul A Plus (DHHB)

  5. Óxido de zinc sin recubrimiento nano

  6. Dióxido de titanio sin recubrimiento nano

  7. Mexoryl SX (ecamsule)

Estos filtros combinan una baja absorción sistémica, perfiles medioambientales favorables y la ausencia de señales relevantes relacionadas con el sistema endocrino.

Filtros intermedios

Estos no serían mi primera opción, pero pueden resultar aceptables cuando sea necesario para lograr una protección adecuada contra los rayos UV, la textura deseada o la estabilidad de la fórmula:

  1. Octisalato

  2. Ensulizol (PBSA)

  3. Avobenzona

Lista de productos a evitar: filtros UV que yo evitaría

  1. Oxybenzona (BP-3)

  2. Octinoxato (OMC / EHMC)

  3. Homosalato

  4. Octocrileno

  5. 4-MBC

  6. PABA y sus derivados

Estos filtros se centran en los principales motivos de preocupación en relación con la absorción sistémica, la persistencia en el medio ambiente, la bioacumulación, la toxicidad acuática o los efectos sobre el sistema endocrino.

Conclusión final

Una fórmula ideal de protector solar, según estos criterios, debería dar prioridad a los filtros UV modernos con baja absorción sistémica y que susciten pocas controversias en materia medioambiental y endocrina.

Se pueden utilizar filtros intermedios cuando sea necesario, pero no deben constituir la base de una fórmula cuando existan alternativas mejor evaluadas.

Aviso importante y filosofía de formulación personalizada

Esta clasificación refleja exclusivamente mis criterios personales como formulador de cosméticos, asesor de piel y desarrollador de productos.

No pretende sustituir, cuestionar ni contradecir las evaluaciones realizadas por las autoridades reguladoras, entre ellas la Unión Europea, el SCCS, la ECHA, la AEMPS, la FDA o cualquier otro organismo regulador nacional o internacional.

Todos los filtros UV autorizados en la Unión Europea han sido sometidos a una evaluación reglamentaria y pueden utilizarse legalmente dentro de los límites de concentración y las condiciones de uso establecidos.

Las evaluaciones aquí presentadas no constituyen una declaración de que ningún ingrediente sea seguro o inseguro, ni implican que un producto autorizado represente necesariamente un riesgo para la salud humana.

Las puntuaciones asignadas se basan en criterios personales que dan prioridad a:

  • Baja absorción sistémica

  • Menor preocupación por el medio ambiente

  • Menor evidencia de actividad endocrina en los estudios experimentales

  • Mayor fotoestabilidad

  • Preferencia por los filtros UV modernos con perfiles toxicológicos más favorables

Muchos de los estudios citados consisten en investigaciones in vitro, estudios con animales o investigaciones ecotoxicológicas en organismos acuáticos. La existencia de dichos estudios no implica automáticamente que se produzcan los mismos efectos en los seres humanos en condiciones normales de uso.

También es importante distinguir entre:

  • Datos observados en cultivos celulares

  • Datos observados en animales de laboratorio

  • Evidencias observadas en organismos acuáticos

  • Asociaciones observacionales en seres humanos

  • Relaciones causales demostradas en seres humanos

Estas categorías representan niveles de evidencia muy diferentes y deben interpretarse con cautela.

Las conclusiones expresadas en este documento representan únicamente mi opinión profesional y las decisiones que yo tomaría personalmente a la hora de formular productos cosméticos para mi marca, mi familia y mis propios hijos, aplicando un nivel de precaución superior al exigido por la normativa vigente.

Otros formuladores, toxicólogos, dermatólogos, científicos o autoridades reguladoras pueden llegar legítimamente a conclusiones diferentes basándose en los mismos datos científicos disponibles.

El presente documento tiene fines exclusivamente informativos, educativos y de debate científico, y no constituye asesoramiento médico, toxicológico, jurídico ni normativo.

Paola Gugliotta
Formuladora de cosméticos · Asesora de piel
MBA, ESADE Business School
Máster en Dermocosmética Farmacéutica – Universidad de Barcelona
Harvard Medical School HMX – Genética e Inmunología
Fundadora de SEPAI y The Today Project

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